Símbolo destacado de la cultura de nuestro país, el vino es un producto con entidad propia, inseparable de la identidad nacional a los ojos de los franceses. ¿Qué relación mantienen los franceses con el vino? Domaine du Goût te ofrece las cifras clave para comprender mejor nuestros hábitos de consumo.
Las cifras clave del mercado del vino en Francia
Con más de 750.000 hectáreas repartidas en 66 departamentos, nuestro país representa el 11 % de la superficie mundial de viñedos destinados a la producción de vino. En 2018, Francia produjo 4.600 millones de litros de vino (es decir, el 17 % del vino del planeta), de los cuales el 55 % fueron vinos tintos, el 26 % vinos blancos y el 19 % vinos rosados. Francia cuenta con 363 AOC y 74 IGP. Con 292 millones de hectolitros producidos ese año, nuestro país ocupa el segundo lugar, por detrás de Italia y por delante de España, en materia de producción.
Verdadero motor económico, el vino representa el 15 % de la producción agrícola en Francia, en una superficie de tan solo el 3 % de las tierras agrícolas francesas. Además, uno de cada cinco agricultores posee una actividad vitivinícola en Francia. El sector vinícola genera más de 500.000 empleos directos (viticultores) e indirectos (asalariados, empleos temporales, empresas de servicios y logística, administraciones) en nuestro país.
La exportación y el turismo, principales fuentes de ingresos del sector
Francia es el principal país exportador de vino del mundo. El 30 % de la comercialización del vino se destina a la exportación: el 56 % a Europa y el 44 % fuera de Europa. El vino es el segundo sector de exportación francés, con 11.700 millones de euros de beneficios, por detrás de la industria aeronáutica y por delante de la cosmética. En 2019, los ingresos generados por las exportaciones francesas de vino alcanzaron los 13.000 millones de euros.
Además de la exportación, el enoturismo es un mercado muy próspero. Francia es el país más visitado del mundo y el turismo constituye su principal actividad económica. Gracias a una reputación más que consolidada, los viñedos franceses se han convertido en un destino privilegiado, con nada menos que 10 millones de visitantes cada año, de los cuales el 39 % son enoturistas extranjeros.
El consumo de los franceses
Con nada menos que 44 litros consumidos por persona y año, es decir, 58 botellas, Francia es el país donde más vino se consume después del Vaticano (más de 50 litros por persona). Se trata de una cifra a la baja, ya que hace veinte años el consumo de los franceses ascendía a 71,5 litros al año. Esta tendencia se explica porque los franceses se han vuelto más exigentes: consumen menos, pero mejor, y destinan al vino un presupuesto medio anual de 283,40 €.
¿Cómo eligen los franceses sus vinos?
De media, la frecuencia de compra de vino de un hogar francés es de 1,7 veces al mes. En el caso de las compras para regalar, la frecuencia es de 0,5 veces al mes. Aunque la mayoría de los compradores prefieren el vino en botella (9 de cada 10 compradores), 1 de cada 4 compra vino en garrafa y 1 de cada 3 en cajas.
El principal canal de compra de vino es el supermercado. En efecto, los supermercados representan el 61 % de las compras de vino de los franceses. Les siguen las compras directamente a un productor, con un 18 %, y en una tienda especializada en vinos, con un 16 %.
Por su parte, la venta en línea, que ocupa cada vez más espacio en nuestros hábitos, representa el 9 % de las compras de vino de los franceses.
La importancia de catar
La importancia de catar a la hora de elegir un vino es un factor determinante. De hecho, el 27 % de los compradores considera muy importante poder degustarlo. Además, el 24 % de ellos considera que forma parte de los tres principales criterios de elección.
Asimismo, cerca de 1 de cada 4 franceses declara que el hecho de que un vino haya recibido una medalla es un criterio diferenciador.
Entre los aficionados, el 91 % consume vino al menos una vez por semana y compra, de media, el doble de vino al mes para el hogar. Para el 46 % de ellos, la posibilidad de catarlo antes de comprarlo se considera muy importante. Compran más vino en botellas (86 %) y también en cajas (64 %).
El entorno: principal criterio de elección
El boca a boca es para los franceses el principal criterio de elección de un vino, especialmente para los aficionados y los consumidores habituales. De hecho, el 56 % de ellos compra una botella siguiendo los consejos de su entorno. En general, nuestros allegados conocen nuestros gustos, por lo que su opinión es fiable.
En segundo lugar encontramos la opinión de los profesionales. El 40 % de los franceses reconoce elegir su vino siguiendo el consejo de un profesional del vino. Le sigue la opinión de los restauradores o camareros, acostumbrados a aconsejar a los clientes y dispuestos a compartir sus conocimientos.
Por último, el 22 % de los franceses confía en internet y en los motores de búsqueda para elegir el vino que necesita. Rápida, fácil de usar y accesible, la proliferación de sitios especializados y blogs dirigidos a los aficionados al vino ha impulsado esta forma de elegirlo. Las opiniones de los internautas sobre una botella constituyen una ayuda adicional para facilitar la elección.
¿Tinto, blanco o rosado? ¿Cuál es el vino preferido de los franceses?
Tras analizar los datos, el tinto ocupa el primer puesto. En efecto, parece que el vino tinto es el preferido del 38 % de los franceses, seguido del rosado, con un 23 %, y del vino blanco, con un 20 % (el 19 % no elige ninguno de los tres).
Esto puede explicarse por el hecho de que Francia posee muchas más variedades de uva tintas que blancas. Además, los restauradores también prefieren el vino tinto: el 98 % incluye una referencia de tinto en su carta, frente al 89 % que incluye vino blanco.
Sin embargo, al analizarlo más detenidamente, constatamos que no todos los franceses tienen los mismos gustos en materia de vino. Y es que la edad y el género, al igual que la situación geográfica, influyen en las preferencias de los franceses en materia de vino.
Gustos diferentes según los franceses
En primer lugar, los más jóvenes (de 18 a 25 años) se decantan más por los blancos y los rosados. La tendencia se invierte entre los 25 y los 65 años, ya que el vino tinto es el más apreciado por este grupo de edad, con un 36 %. La preferencia por el vino tinto alcanza su máximo entre los mayores, con un 53 %, frente al 21 % del vino blanco y el 18 % del rosado. En efecto, el vino tinto, más complejo, requiere más experiencia para ser apreciado.
Por otro lado, son los hombres quienes prefieren los vinos tintos. De hecho, al menos la mitad de ellos lo menciona en primer lugar entre sus preferencias. Esto se explica porque los vinos suelen ser más intensos y con más carácter, son tánicos y poseen aromas mucho más marcados, que gustan al público masculino. En consecuencia, el porcentaje de mujeres que prefieren el vino tinto asciende tan solo al 28 %. Un resultado muy similar al del blanco y el rosado, empatados con un 25 %.
Por último, la geografía también es un criterio que determina las preferencias vinícolas de los franceses. Así, el vino tinto es más apreciado en la región de Ródano-Alpes (48 %) y en Borgoña (41 %). Ambas regiones son zonas donde el vino tinto ocupa un lugar destacado. El blanco se impone principalmente en Alsacia, con un 30 %. Por último, el rosado predomina en Provenza-Alpes-Costa Azul, Córcega y Languedoc-Rosellón, con un 36 %.
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